lunes 21 de noviembre de 2011

Barroco psicológico


El rosario de arias que es Rodelinda –sólo tiene un dúo y un breve concertante al final de la ópera-  fue el que en 1920 empezó en Alemania el Händel revival que tuvo lugar durante el siglo XX.  Y es que la historia de la reina de Milán y su supuestamente fallecido marido Bertarido posee unos personajes y unas relaciones que si son tratados con detalle poseen una enorme profundidad psicológica, algo poco frecuente en la ópera barroca. Esto, sumado a la exquisita música compuesta por Händel, convierte la pieza en un verdadero tesoro. 

Los dos contratenores –la ópera fue escrita para los mismos cantantes que Tamerlano- fueron los grandes triunfadores de la noche. Andreas Scholl posee una voz de gran nitidez y redondez fruto de una trabajada técnica, siempre sin dejar de transmitir un profundo sentimiento, como quedo demostrado en su aria del primer acto “Dove sei amato bene” y en la del segundo “Con rauco mormorio”. Iestyn Davies ya apuntó maneras hace dos temporadas en el Partenope de la New York City Opera, en su debut en el Met estuvo a la altura de Scholl. Con una voz  muy interesante y buena técnica, este joven cantante inglés apunta maneras, como mostró en su exquisita aria “Fra tempeste funeste”

Es la propia Renée Fleming la que reconoce en una entrevista en el programa de mano que éste no es su repertorio pero que le gusta “tomárselo como reto” y que precisamente en la coloratura es donde tiene más dificultad pues no es una especialista en el repertorio. Algo totalmente cierto pues si su presencia en escena fue inmejorable y su voz fue siempre expresiva, especialmente en momentos como “Ritorna, o caro”, también hay que decir que la forma en que abordó algunos pasajes de la partitura fue un tanto libre. Algo que se le perdona pues es ella la única responsable de que se creara esta producción en 2004 dando a conocer así esta ópera en el Met. 

Muy interesante el tenor Joseph Kaiser que con amplia voz y adecuado estilo, ornamentó primorosamente los da capo. Stephanie Blythe demostró una vez más su solvencia y buen hacer tanto si canta Wagner o Handel, encarnando así a una Eduige vocalmente sólida y sin fisuras. El bajo barítono Shenyang completó adecuadamente el cast. 

Harry Bicket, acompañando con el clave en los recitativos, hizo una lectura detalladísima y precisa sacando lo mejor de la orquesta del Met. La producción de Stephen Wadsworth es de un bello realismo cinematográfico que juega siempre a favor de la pieza. Al fin y al cabo, cuando las puestas en escena de Händel suelen ser o minimalistas o pop, hacerlo de forma realista resulta cuanto menos novedoso.



Harry Bicket (dirección musical), Stephen Wadsworth (dirección escénica).
Renée Fleming (Rodelinda), Stephanie Blythe (Eudige), Andreas Scholl (Bertarido), Iestyn Davies (Unulfo), Joseph Kaiser (Grimoaldo), Shenyang (Garibaldo).